
La llegada de DeepSeek V3, un chatbot de inteligencia artificial desarrollado por una startup china, provocó una fuerte sacudida en el mercado tecnológico estadounidense. Este nuevo modelo se presenta como una alternativa abierta y económica a los modelos de IA cerrados de empresas como OpenAI y Google, lo que llevó a una caída notable en el valor de las acciones de las principales tecnológicas en Wall Street.
En las últimas semanas, el índice Nasdaq 100 entró en territorio de corrección, eliminando más de 2 billones de dólares en valor. La caída se vio impulsada por la decepción de los resultados financieros de gigantes como Tesla y Alphabet, pero también por la competencia que representa DeepSeek V3. Los papeles de las llamadas «Siete magníficas» -Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Nvidia, Meta y Tesla- estuvieron entre los afectados.
Pese a las restricciones impuestas por Estados Unidos, que limitan el acceso a tecnología avanzada a China, DeepSeek logró desarrollar su modelo utilizando GPUs NVIDIA H800, menos sofisticadas que las H100 disponibles para las empresas estadounidenses. Además, lo hizo con costos significativamente bajos, dado que invirtió apenas 5,5 millones de dólares en su desarrollo, en contraposición a los aproximadamente 100 millones que OpenAI gastó en su ChatGPT GPT-4.
Además, DeepSeek V3 está disponible bajo una licencia MIT, lo que permite a los desarrolladores acceder y modificar el modelo para diversos usos.
Este avance no solo representa una amenaza para las empresas de Silicon Valley, sino que también marca un hito en la competencia entre modelos de código abierto y cerrado.
Un dato preocupante es que las generaciones más jóvenes son particularmente vulnerables a ataques sofisticados impulsados por la Inteligencia Artificial (IA). En el ámbito empresarial y doméstico, el 33% de los incidentes se originan por acciones de los propios usuarios, facilitando el trabajo de los ciberdelincuentes.
La IA, detrás de los nuevos ataques informáticos
El informe destaca que la automatización mediante IA y Machine Learning ha permitido la ejecución de campañas masivas de phishing y malware. Los keyloggers y el software espía representaron el 50% de las amenazas detectadas en Pymes durante 2024, mientras que el 34% de los ataques utilizaron vishing (estafas telefónicas) y un 36% correspondió a phishing en redes sociales.
Según el informe de BTR, las bandas criminales operan de manera trasnacional, aprovechando el mundo cripto para el lavado de dinero sin dejar rastros. Los atacantes utilizan principalmente plataformas como WhatsApp, Telegram, Instagram, TikTok y Facebook, empleando guiones personalizados con temáticas económicas para engañar a sus víctimas. Las estafas más comunes incluyen solicitudes de pagos a cuentas desconocidas, ofertas de ayuda financiera, reclamos por deudas urgentes o situaciones de emergencia fabricadas.
La era del deep fake
En el contexto de la ciberseguridad también preocupan el crecimiento de los deep fake (con imágenes o voces apócrifas) y el hacktivismo, que involucran desde grupos sociales hasta organizaciones con respaldo estatal. En estos casos, se utilizan técnicas de suplantación de identidad y argumentos creíbles para generar confusión en las víctimas.
Fuente: cronista.com