
El uso de ChatGPT se duplicó en los últimos seis meses y alcanzó una cifra récord de 2.500 millones de consultas diarias, según datos recientes de OpenAI, la empresa detrás del chatbot de inteligencia artificial conversacional. Esto representa un salto considerable desde las poco más de 1.000 millones de consultas diarias reportadas en diciembre de 2024.
Actualmente, ChatGPT tiene aproximadamente 500 millones de usuarios activos semanales, una cifra que ascendió rápidamente desde los 300 millones en diciembre de 2024 y los 400 millones en febrero de este año. De las consultas diarias totales, unas 330 millones provienen exclusivamente de usuarios en Estados Unidos, pero su adopción es fuerte a nivel global.
El crecimiento del chatbot va acompañado de una ampliación en las funcionalidades y modelos de inteligencia artificial que ofrece OpenAI. Por ejemplo, se lanzó recientemente ChatGPT Agent, una herramienta que puede navegar por internet, razonar y ejecutar tareas usando un navegador virtual propio, y sería inminente el lanzamiento próximo del modelo GPT-5, más potente.
En cuanto al perfil de uso, los usuarios interactúan cada vez con prompts más complejos y extensos, superando las típicas búsquedas rápidas en motores tradicionales. Esto ha llevado a que ChatGPT gane terreno en ámbitos como la educación, donde funciona como tutor personalizado.
El crecimiento de ChatGPT se da en un contexto de fuerte competencia, con gigantes como Google (a través de Gemini), xAI de Elon Musk, Meta AI y Anthropic, todos buscando ganar su lugar en un mercado que evoluciona a velocidad de vértigo.
Declinan los clicks: los resúmenes de IA «matan» a la Web y Google prueba una alternativa

Se sabe: la irrupción de los resúmenes automáticos generados por inteligencia artificial en los resultados de búsqueda de Google está transformando la manera en que millones de usuarios acceden a la información en internet. Pero esta evolución trae un efecto colateral preocupante: los resúmenes de IA «matan» el tráfico web, dejando a muchos sitios originales en una situación delicada.
Un reciente estudio de Pew Research analizó cerca de 69.000 búsquedas y reveló que alrededor del 18% de ellas muestran en la parte superior un resumen generado por IA. Estos bloques condensan la información más relevante extraída de distintas fuentes para ofrecer una respuesta rápida al usuario. Pero la mayoría no lo ve como un primer paso para profundizar: solo 1% de quienes consultan los resúmenes hacen clic en los enlaces que permiten acceder a las fuentes originales.
Golpe al tráfico web
La nueva dinámica provoca un marcado descenso en el tráfico hacia las páginas web que originan el contenido, afectando tanto a medios de comunicación, comunidades digitales, como a pequeños emprendimientos que dependen de las visitas para sostener sus proyectos. El fenómeno fomenta además una «consumición pasiva» de la información, puesto que muchos usuarios se quedan únicamente con la síntesis que provee la IA, sin contrastar ni explorar otras perspectivas.
Consciente de esta situación, Google ya está probando una alternativa conocida como Web Guide. Este nuevo enfoque busca que la experiencia de búsqueda sea menos dependiente de los resúmenes automáticos y más orientada a guiar a los usuarios hacia los sitios originales. Web Guide ofrece explicaciones contextuales y recomendaciones, con la intención de equilibrar la rapidez en la entrega de respuestas con el acceso a fuentes diversas.
No obstante, especialistas y creadores de contenido advierten que Web Guide podría reproducir problemas similares a los de los resúmenes actuales. Al privilegiar guías y recomendaciones sobre enlaces directos, es posible que los usuarios sigan retenidos dentro de la plataforma sin visitar las páginas web externas, con el consiguiente riesgo para la sostenibilidad de la web abierta.
La paradoja de Google
El problema que enfrenta Google es evidente: la IA se nutre del contenido creado por terceros para ofrecer respuestas rápidas y personalizadas, pero al mismo tiempo puede desalentar la visita a esos mismos recursos, generando un círculo vicioso de caída de tráfico y menor incentivo para producir nuevo contenido. La introducción de la función Web Guide busca corregir esta tendencia, pero todavía está por verse si logrará un equilibrio justo entre eficiencia y acceso abierto.
Más allá de la plataforma, esta transformación plantea desafíos para toda la comunidad digital. Desde medios periodísticos hasta pequeños creadores y emprendedores, todos deberán adaptarse a una realidad donde la competencia es por la atención dentro de un espacio cada vez más sintetizado y con creciente influencia de la inteligencia artificial.
Fuente: cronista.com